jueves, 23 de enero de 2014

CONGELAR EL TIEMPO


Y yo te pregunto mientras te miro,¿soy madura?
Tú me miras,
las dos nos miramos.
No en ese momento,pero sí en nuestra cabeza,
en nuestro pasado.
Te estoy viendo decirme que congelo tu tiempo.
Tu tiempo representado ahora en un reloj de Dalí,
Relojes que ahora son cronómetros,
cronómetros advirtiéndote del peligro de bomba,
bomba que es mi corazón.
Mi corazón que está roto y corta,
mi corazón que es un viejo desván lleno de trastos,
lleno de polvo.
Ahora el polvo son mis manos,
ahora mis manos son cuchillos
Cuchillos que desgarran litros de tinta,
tinta que se corre en el orgasmo de poesía.
Como la poesía de tu pecho rozando los acantilados de mis caderas.
Esos acantilados con vistas al horizonte,
ese horizonte azul que es lluvia en Agosto.
Llueve en Agosto pero yo tengo frío,
frío como mi corazón que ahora es un invierno en Finlandia.
Soy la llave que no encaja con ninguna cerradura,
las bragas de encaje rojas de la mala suerte.
Soy ese pasillo sin luz al fondo,
una sala de espera de un hospital,
el candado olvidado en un puente,
un chocolate sin churros.
Pero sabes qué,
no me gustan los churros,
y mi vida está en un pasillo de hospital
y el olvido tropieza cien veces con la piedra del recuerdo.





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