jueves, 24 de abril de 2014

EL DESCOSIDO SE ME HA HECHO ROTO

















Te llevaste el lado caliente de la cama
y ahora sólo queda frío.
Se me perdieron los imperdibles,
y esta vez hablo de personas.
Cerré la puerta de los imposibles,
y acabé pillándome los dedos.

Te lancé una mirada y se la llevó el viento.
Grité tu nombre a los cuatro vientos,
y me pidieron que bajara la voz.
Tracé un mapa en busca del tesoro
y me salieron las coordenadas de tus lunares,
Yo que quise volver por donde había venido
y me quedé mirando tus pies.



Intenté huir en círculos
y mi corazón acabó con agujetas.
Intenté sacar la cabeza a flote
pero no hacía pie por dentro.
Me bebí de un trago el tiempo que me pediste
y aún sigo con la resaca de tu cuerpo.

Empujé fuerte por si cabía la posibilidad
pero nunca entraba.
Porque para ti siempre hacía un día de peros.
Porque para ti querer era un simulacro de incendio.
Porque tus ojos eran la careta del alma;
y tu cuerpo,
un campo de minas.

Me encontraba en un mar de dudas
buscando charcos.
Me dijiste " ponte en lo peor",
y resultó ser a tu lado.
Me diste una palmadita en la espalda
cuando mis ojos pedían a gritos un abrazo.

Y es que te has ido tantas veces
que ya no sé si te has quedado alguna.
Así que, quédate con las ganas
que yo ya no las quiero
Porque a veces,
la magia no está en encontrar las cosas,
sino en perderlas.













lunes, 14 de abril de 2014

QUIEN BIEN TE HIERE TE HARÁ VOLAR

Typography pain hug cactus dolor abrazo tipografía
















Finales que llegan cuando perdemos nuestros principios.
Piezas rotas que tratamos de encajar
para acabar cortándonos las manos.

Pensar que a la tercera siempre salgo vencida.
Posponer el amor como modo de vida.
Pedir que el tiempo ponga todo en su sitio,
y que  te ponga contra la pared.

Intentar recordar de qué dolor eran sus ojos.
Tratar de echarte de todo,
menos de mi vida.
Elegir tu cara
y que siempre me salga cruz.

Que el siempre se convierta en nunca,
y  el a tu lado en 100 lenguas de distancia.
Quererte como el primer día,
que me odies como el último.
Empezar acariciando
y que al final sólo queden heridas y cicatrices.



Cambiaste mis laberintos por sus salidas;
mis inviernos por sus primaveras.
Cambiaste mis pájaros en el estómago,
por sus mariposas.
Tú que estabas enamorada de un pájaro...


Intentar pasar página,
pero no olvidar la anterior.
Marcarla con mi subrayador favorito
y releerla tantas veces que se acabe rompiendo.
Como tu corazón,
o como mis clavículas cuando se clavaban en otro cuerpo.
Como si así me refugiara de tus tormentas.
Pero después de la tormenta,
a quién coño le importa la calma.

Pasar de tus nubes
a la ley de la gravedad.
Y ES QUE, QUIEN BIEN TE HIERE
TE HARÁ VOLAR.



sábado, 12 de abril de 2014

POESÍA Y MUERTE TIENEN TUS MISMO OJOS




El día que vuelvas
dejaré de escribir triste.
Que de tu herida
se inspira mi poesía.

Será un borrón y error nuevo.
Pero es que nadie
 duele tan bonito como tú.

Tú que eres el imposible que no se olvida.
Las ganas, que nunca se van.
El escozor que habita dentro de mis ojos,
la grieta.

Que ya estoy cansada de besar musas
que no valen ni un verso.
Que ya no me apetece nada ni nadie,
y no es por mi;
es por ti.

Yo que dejé de creer en la suerte
 cuando tú no volviste.
Lo que pudo haber sido,
lo que nunca será.

Hablo de mi
si digo que muero de nadas.
Yo que soy capaz de tropezar mil veces
y seguir culpando a la piedra.

Y hablando de mi,
voy a tatuarme mi nombre.
No vaya a ser que de tanto nombrarte
se me olvide el mío.

Hablo de ti
si digo que duele.
Que las puñaladas en primavera
valen el doble.

Que poesía y muerte
tienen tus mismos ojos.
Pero prefiero la muerte,
a esta muerte en vida
que tengo por no tenerte
y no poder verte.








viernes, 4 de abril de 2014

DE LA VIDA APRENDÍ A HACERME LA MUERTA




Éramos la pareja perfecta;
tú buscabas musa
y yo autodestrucción.

Te encontré rota en tantos trozos,
que no sabía por dónde empezar a reconstruirte.
Tú que caminabas al borde de una catástrofe
y continuabas respirando como si no pasara nada.

Y es que cuando miras
 das más vértigo que cualquiera de los acantilados.
Y es que tus ojos saben de mi,
hasta lo que ignoro todavía.

Yo que sólo quería ser capaz
de transformar ruinas en refugios.
Yo que vivo de los besos que escribo.

Pero en la vida real,
el papel no gana a la piedra.
Y escapar sin moverse,
también pasa.

Yo que siempre fui partidaria
de que a todo lerdo
le llega su San Valentín

Tu que siempre fuiste partidaria
de enamorarte de un pájaro.
Con todos los peces que hay en el agua
y tú prefieres ahogarte.

Pero es que joder,
no quiero que me mate el amor
antes que la vida.

Y hablando de la vida,
de ella aprendí
a hacerme la muerta.

Así que amor,
yo sólo te pido que no seas aquel borracho
que enamorado del vacío del vaso,
 siempre lo llena por si acaso.