jueves, 21 de mayo de 2015

MEMORIA SELECTIVA:

"A partir de ahora sólo pensaré en mis miedos cuando los tenga al puto cuello"
Ilustración http://www.albertsoloviev.com/









He vivido tantos finales por perder mis principios
que he acabado muriendo de coma emocional.
He dicho “te quiero” olvidándome del pero tantas veces
que estoy cosida a base de mentiras adornadas con poesía,
y de puntos suspensivos,
y de comas,
y de “te quieros” llenos de peros en la lengua.

Que sí, que reconozco que he sido una hija de puta,
ya te encargas tú de recordarme el día en el que mi cordura
decidió irse a por tabaco sin volver.
“¿Te acuerdas cuando me olvidaste? me dices.
Cómo me voy a haber olvidado de ti si mi memoria selectiva
 ha decidido que es mejor recordar tus 121 lunares
que los criterios diagnósticos de una pericarditis aguda.

Ahora lo nuestro ya no tiene vuelta de ojalá,
a menos que la solución esté en besar al problema
y bajarle las bragas a los miedos hasta que se corran de risa
y dejen todo empapado de ilusión.
Ojalá, ojalá y ojalá…
y ojalá que no existieran los ojalás.

Siempre he creído que aquello que puede hacer perecer la pena
hay que intentarlo por todos los miedos; y es que a estas alturas,
 a quién le importa la caída.
Que vale, que puede ser que las vistas a la altura de las circunstancias
resulten dar a un campo de minas,
pero siempre es mejor eso a matar el tiempo y que éste termine por matarte.

No quiero estar otra vez cerca de volver a estar lejos.
No quiero ser afortunada en el luego.
No quiero seguir yendo en dirección al sinsentido.

No quiero que me dejes. Echarte de menos, digo.