Choqué con tu mirada, y acabé siniestro total.
Te creí horizonte,y resultaste ser acantilado.
Pensé que tus lunares eran puntos a favor,
y no balazos en la espalda a traición.
Yo que quería ser tu sonrisa de después.
Tu razonar hasta llegar a una conclusión irracional.
La buena cara a tu mal tiempo.
Que fuese el vuelco el que me diese un corazón.
Diste tu brazo a torcerme la vida.
Quise cerrar el capítulo pero nunca encontraba la puerta.
Si unías mis puntos débiles aparecía tu silueta.
Y es que contigo no tenía conocimiento de pausa.
Me dejaste con la miel en los labios y cientos de abejas asesinas en el estómago.
Nunca comprendiste que el amor no llama a la puerta, la revienta.
Nunca supiste que amor se escribe con "a" de anarquía.
Nunca entendiste que si hace frío es porque quieres.
Si lo que quieres es un final feliz tráelo tú, a mi ya no me queda.
Precioso.
ResponderEliminarMe quito el sombrero.