sábado, 12 de abril de 2014

POESÍA Y MUERTE TIENEN TUS MISMO OJOS




El día que vuelvas
dejaré de escribir triste.
Que de tu herida
se inspira mi poesía.

Será un borrón y error nuevo.
Pero es que nadie
 duele tan bonito como tú.

Tú que eres el imposible que no se olvida.
Las ganas, que nunca se van.
El escozor que habita dentro de mis ojos,
la grieta.

Que ya estoy cansada de besar musas
que no valen ni un verso.
Que ya no me apetece nada ni nadie,
y no es por mi;
es por ti.

Yo que dejé de creer en la suerte
 cuando tú no volviste.
Lo que pudo haber sido,
lo que nunca será.

Hablo de mi
si digo que muero de nadas.
Yo que soy capaz de tropezar mil veces
y seguir culpando a la piedra.

Y hablando de mi,
voy a tatuarme mi nombre.
No vaya a ser que de tanto nombrarte
se me olvide el mío.

Hablo de ti
si digo que duele.
Que las puñaladas en primavera
valen el doble.

Que poesía y muerte
tienen tus mismos ojos.
Pero prefiero la muerte,
a esta muerte en vida
que tengo por no tenerte
y no poder verte.








No hay comentarios:

Publicar un comentario